INTA
certifica clones de Malbec y Syrah
31 de julio de 2008
Autores: Ings. Agrs. Sebastián
Gómez Talquenca, Rocío Torres y Hernán
Vila - Investigadores de la EEA Mendoza INTA.
El INTA ha iniciado un proceso de certificación
avalado por la OIV, de clones de Malbec y Syrah para asegurar
la propagación vitícola con material que asegure
la pureza varietal, y que además esté libre
de virus.
La vitivinicultura argentina ha despertado interés
a nivel mundial por la creciente calidad de sus resultados.
Así como se trabaja para mejorar los productos a exportar,
también forma parte de la estrategia argentina, mantener
el preciado mercado interno. Ambas cosas se logran priorizando
la calidad desde el momento mismo de la elección de
las cepas, volviéndose fundamentales la productividad
uniforme y la sanidad.
Para ello resulta necesario contar con material vitícola
de propagación que asegure la pureza varietal, la calidad
sanitaria, con un comportamiento conocido en el ámbito
local. A fin de lograr esta calidad, en el mundo se están
utilizando clones certificados como material de propagación,
que han superado un estricto proceso de evaluación
sanitaria y agronómica.
Las selecciones masales están constituidas
por varios genotipos y cada genotipo difiere genéticamente
del resto. Por ello se lo puede denominar clon. Sin embargo
para que este clon mantenga su identidad genética debe
ser propagado de manera asexual. En base a esto, se define
como clon selecto a la descendencia que deriva de una planta
que fue previamente elegida por su identidad indiscutible,
sus características agronómicas y su estado
sanitario. En los viñedos se observan variaciones morfológicas
cuanti y cualitativas. Estas variaciones se deben a dos factores:
por un lado la variabilidad genética intrínseca
de cada clon, y por otro, la variabilidad dada por la interacción
entre el ambiente y cada genotipo. Dado que la respuesta al
ambiente varía, para que la selección clonal
aporte verdaderos beneficios debe realizarse in-situ en la
región.
La O.I.V. ha desarrollado una metodología de selección
y certificación de clones que describe tres etapas
fundamentales.Este trabajo implica un gran esfuerzo interdisciplinario,
la disponibilidad de alta tecnología y tiempos de mediano
a largo plazo. Por esta razón, la selección
genética y sanitaria de clones es realizada casi exclusivamente
por instituciones públicas, como es el caso del ENTAV
y del INRA en Francia. En base a las inquietudes y necesidades
manifestadas por los productores de Mendoza, el INTA
inició planes de Certificación de clones para
las variedades de vinificación más relevante
en la zona. Se certificaron 7 clones de Malbec y 21 de Syrah,
respectivamente. La metodología siguió
el esquema propuesto por la O.I.V. y posee un estricto carácter
local siendo el primer proceso de certificación y homologación
desarrollado en La Argentina.
Etapa 1- Prospección
Para seleccionar el material inicial se escogieron viñedos
de más de 80 años. En cada viñedo y durante
la maduración de la uva, se preseleccionaron plantas
que mostraban distintas características morfológicas.
Los caracteres en los que se buscó variabilidad
fueron: tamaño de baya, tamaño del racimo, color
de la baya, compactación del racimo. En total
se visitaron 53 viñedos y con el objetivo de colectar
la mayor variabilidad posible, se preseleccionaron 138 plantas
(clones) en Malbec y 307 en Syrah.
Las enfermedades que en La Argentina producen mayor daño
económico y que están asociadas a virus son
la degeneración infecciosa y el enrollamiento. En algunos
casos estas enfermedades pueden ser detectadas a campo ya
que presentan síntomas visibles. Otra enfermedad que
también manifiesta síntomas y que está
adquiriendo importancia por su rápida diseminación,
es la denominada hoja de malvón que es causada por
un complejo de hongos. Sobre la base de estos antecedentes,
se realizaron dos visitas, una en otoño y otra en primavera,
y de las plantas preseleccionadas se eliminaron aquellas que
mostraron síntomas. Sólo 39 clones de
Malbec y 41 de Syrah pudieron ser seleccionados para iniciar
el proceso de Certificación.
Etapa 2- Evaluación sanitaria
Como se dijo anteriormente, muchas
enfermedades pueden desarrollar síntomas, sin embargo,
bajo determinadas condiciones también pueden mantenerse
latentes. Por ello es necesario aplicar métodos de
detección bioquímicos y biológicos para
conocer el verdadero estado sanitario de una planta. Los clones
seleccionados fueron analizados a través del método
bioquímico de ELISA y el método biológico
de indexage.
De los 39 clones seleccionados
de Malbec, 7 fueron certificados ya que a través
de los análisis de ELISA e indexage no se detectó
la presencia de ningún agente viral. Actualmente, 13
clones continúan en el proceso de evaluación
sanitaria y 19 fueron eliminados por estar infectados con
virus. En Syrah se han certificado 21 clones,
14 continúan en el proceso de evaluación sanitaria
y 6 fueron eliminados. Para ambas variedades, la enfermedad
de más incidencia fue degeneración infecciosa
causada por el virus GFLV. ElSyrah presentó mejor estado
sanitario que Malbec.
Etapa 3 - Homologación
Para ambas variedades, en la EEA Mendoza INTA
se implantaron ensayos comparativos con el objeto de estudiar
las diferencias en cuanto a rendimiento, vigor y características
enológicas, entre los clones certificados. Cabe señalar
que estos ensayos requieren de varios años de evaluación
ya que demandan un ajustado análisis.
En términos genéticos, cada clon se distingue
de otro y por ello posee características propias que
podrían diferenciarlo, a nivel agronómico y
enológico, del resto. Las variaciones observadas pueden
manifestarse a través de caracteres cuantificables
y el estudio de estas variables nos permite conocer los atributos
de cada clon. Por otra parte, la productividad, el
vigor y las características enológicas están
fuertemente influenciadas por el ambiente. Esto hace que no
siempre un clon se comporte de la misma manera en distintas
áreas vitícolas, y para caracterizarlo, es necesario
estudiar su plasticidad genética comparando su comportamiento
en las regiones de interés.
En el caso de Malbec, ya se ha implantado otra parcela con
un ensayo de las mismas características en una finca
privada de una región vitícola distinta a la
que pertenece la EEA Mendoza. Se están evaluando los
7 clones de Malbec y 9 de los 21 clones certificados de Syrah.
Para completar la etapa de homologación faltaría
evaluar el comportamiento de estos clones en regiones vitícolas
con características ambientales contrastantes.
En resumen, podemos decir que la variabilidad que existe
dentro de cada variedad de Vitis vinifera se debe a dos efectos,
por una lado, hay diferencias genéticas entre clones,
y por otro, hay variaciones en cuanto el efecto causado por
el ambiente sobre cada clon.
Fuente: Esta nota fue publicada
por el Suplemento Fincas, de Diario Los Andes.
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